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Una Historia Del Cine 3/3
Tercera Parte: Del Mudo al Sonoro
El Cine Mudo y sus Estrellas
Los años veintes, en materia cinematográfica, marcaron el salto de las películas mudas al cine sonoro. Durante los “Roaring Twenties”, la industria fílmica era una obsesión nacional y un potente motor de la economía estadounidense. Las estrellas ganaban sumas astronómicas, y de la misma forma que el automóvil a comienzos de siglo, la producción de películas pasó a niveles masivos, casi como una línea de ensamblaje. Inversionistas de todo tipo veían el potencial del cine, y muy pronto los economistas de Wall Street aportarían grandes ingresos a los tres sectores de la cinematografía nacional.
Durante los veintes, y hasta un par de años antes, el género predominante del cine de Hollywood fue la comedia slapstick. Un estilo de comedia principalmente visual, la comedia slapstick encajaba perfectamente con el cine mudo, porque no eran los diálogos de los personajes lo que hacía reír al público, sino las payasadas y bromas que se hacían los personajes entre sí. Las primeras comedias slapstick se le atribuyen al director canadiense Mack Sennett. Trabajando con la productora Keystone Studios, Sennett produjo películas como Tillie’s Punctured Romance (1914), The Surf Girl, (1916), y Teddy at the Throttle, en 1917. [1] Con comedias como éstas, Sennett le presentó al público actores como Charlie Chaplin, Harry Langdon, entre otros. Éstos actores, al volverse famosos, se irían de Keystone Studios y montarían sus propias productoras en los años venideros.
Un par de años después, en 1919, Chaplin, junto con D.W. Griffith, Mary Pickford y Douglas Fairbanks, crearían la United Artists Corporation. Ésta productora se caracterizó por ser uno de los primeros estudios cinematográficos dirigido y creado por actores. Ésta táctica permitió a sus cuatro fundadores mantener los derechos morales y patrimoniales sobre sus obras. Éste estudio produciría unas de las obras más reconocidas de Chaplin, como The Gold Rush(1925) y Modern Times(1936).
Otro reconocido comediante del cine mudo, Buster Keaton, también se uniría a United unos años más tarde. Justo como Chaplin, Keaton dirigiría una de sus mejores producciones, The General, en 1927. Keaton contaba con su productora, Buster Keaton Productions, y United Artists servía de distribuidora. Una comedia acerca de la Guerra de Secesión, ésta película se consideraría, según Orson Welles, como “la mejor comedia jamás hecha, la mejor película de la Guerra de Secesión jamás hecha, y tal vez la mejor película jamás hecha.”[2] Keaton seguiría con United hasta que MGM absorbió a Buster Keaton Productions. Esto llegó en un mal momento para Keaton, ya que el cine sonoro estaba tomando auge, y el cambio del mudo al sonoro no le favoreció. De la misma manera, MGM le impuso muchas restricciones creativas a la hora de hacer sus películas. Unos años más tarde, él diría que firmar con MGM había sido una de las peores decisiones que había tomado.[3]
Avances Tecnológicos y Nacimiento del Cine Sonoro
Desde el comienzo de la historia del cine, se había tenido en cuenta la idea de mezclar la imagen en movimiento con el sonido. Hubo dos acontecimientos que marcaron el inicio del cine sonoro como tal:
1. La invención del Audión por Lee De Forest en 1907. El audión era un dispositivo que permitía amplificar un sonido. Más adelante, De Forest crearía un proceso de grabación óptica llamado Phonofilm. Esto permitiría grabar un sonido de manera análoga directamente sobre la película fotográfica. De Forest intentaría vender éste sistema de grabación a los estudios, los cuales dirían que el cine sonoro era una “novedad costosa con poco potencial de ingresos”.
2. La creación del sistema de grabación análoga Vitaphone por parte de Western Electric, una rama de la American Telephone and Telegraph Company. Justo como De Forest, se intentó vender este producto a los estudios grandes, cuya mayoría no estuvo interesada, con excepción de la Warner Brothers. En ese entonces, Warner Brothers no era una productora grande, sino más bien una mediana, guerreándosela entre los demás estudios de Hollywood. Veían al sistema Vitaphone como un medio para obtener ingresos a corto-mediano plazo, cuando no tenían la menor idea del impacto que iba a ocasionar éste invento.
A diferencia de lo que se cree, el primer lanzamiento de una película sonora no fue The Jazz Singer. Fue Don Juan, un drama protagonizado por John Barrymore y lanzado en Agosto 6 de 1926.[4] Fue muy bien recibida, tanto, que Warner Brothers decidió lanzar todas sus películas de 1927 con acompañamiento musical sincronizado. Ahí fue cuando lanzaron su segunda producción utilizando el sistema Vitaphone: The Jazz Singer. Un éxito monumental, The Jazz Singer dejó algo muy claro: La era del cine sonoro había comenzado.
Evolución y Consolidación del Cine Sonoro
Los otros estudios, al ver el éxito de The Jazz Singer, se aliaron contra la Warner Brothers y forzaron al estudio compartir los derechos sobre el Vitaphone, siempre y cuando la Warner Brothers obtuviera regalías por cualquier material producido. En menos de un año y medio, toda la industria cinematográfica en Estados Unidos atravesó una metamorfosis sonora. El cambio había sido veloz, pero a su vez excesivamente costoso. Toda la industria tenía que ser reajustada, y para eso se necesitaba mucho, mucho dinero. Por lo tanto, los estudios recurrieron a los grandes conglomerados económicos de Nueva York, el grupo Morgan y el grupo Rockefeller. Esto termina siendo un poco irónico, ya que hacía alrededor de unos 15 años, los mismos dueños de los estudios de Hollywood habían ido hacia el Oeste huyendo del régimen monopolístico que era la MPPC (véase Segunda Parte - “Hollywood y la creación de los Grandes Estudios”). Los californianos terminan volviendo a los conglomerados del Este.
Tanto avance implicaría complicaciones tarde o temprano. Fue en el aspecto de producción donde hubo más problemas con la incorporación del sonido en el cine.
Primero, los micrófonos de la época no tenían buen alcance. Tenían que ser puestos en una locación fija, limitando severamente el movimiento de los actores. Éstos ya no podían desplazarse por el encuadre como les hubiera gustado, sino que debían quedarse en una ubicación fija cada vez que dijeran sus diálogos. Lo mismo sucedía con las cámaras. Como los micrófonos de la época eran omnidireccionales, grababan cualquier sonido alrededor del estudio. Las cámaras eran ruidosas, entonces tocaba meter al camarógrafo y la cámara en una cabina de vidrio para que el sonido de la cámara no fuera registrado. Esto limitaba severamente el movimiento de las cámaras. Los picados, contrapicados y dollies eran prácticamente imposibles de hacer, y teniendo en cuenta que los actores no podían moverse a la hora de hablar, el cine volvió a una etapa rígida y estática.[5] Estos problemas se arreglarían a mediados de la década de los treintas, con ciertos avances tecnológicos como el boom, rieles silenciosos para los dollies y cámaras menos ruidosas. Pero sin lugar a dudas, el avance tecnológico más útil para el cine sonoro fue la postsincronización. Un sistema que grababa el sonido en una cinta y la imagen en otra, permitió a los cineastas editar las imágenes libremente una vez más.
Con la invención de la postsincronización, los directores podían grabar una escena y luego en postproducción, ponerle un sonido que no fuese el del ambiente en el que se filmó la escena. Había muchos puristas que decían que no se debería cambiar el sonido del ambiente original, mientras que otros, veían esto como una oportunidad para enriquecer aun más el lenguaje narrativo. Por ejemplo, los grandes directores soviéticos Sergei Eisenstein, Vsevolod Pudovkin y Grigory Aleksandrov publicaron un manifiesto en 1928 titulado “La Política de la Imagen y el Sonido”, donde resaltaban el valor técnico detrás de la postsincronización, sobre todo en el sonido como un nuevo elemento dinámico en el montaje. Unas de las primeras películas donde se utilizó la postsincronización fueron Hallelujah(1929), de King Vidor, All Quiet on the Western Front(1930), de Lewis Milestone, y Westfront 1918(1930), de Georg Wilhelm Pabst.5
Había personas en contra de la postsincronización, pero a la larga, para finales de los años treintas, ya era habitual que todo el mundo utilizara la técnica.
Hubo una alteración en el mundo de los actores con la llegada del cine sonoro. Estando acostumbrados al cine mudo, muchos actores no sabían gesticular bien, hablar de manera fluida, hubo actores y actrices que ni siquiera pudieron acordarse de sus líneas. Debido a éste problema, muchos actores y actrices de Broadway aprovecharon la situación y se fueron para Hollywood a echar suerte. Con la nueva demanda de guiones, también hubo muchos escritores y guionistas que fueron muy bien recibidos en Hollywood.
Con la llegada del sonido al cine, ciertos géneros perdieron su atractivo, otros recuperaron protagonismo, y otros nacieron para quedarse por mucho tiempo. El género del horror y la fantasía, originalmente basado en el Expresionismo Alemán, recuperó interés gracias a los nuevos efectos sonoros que se podían incorporar, y con los diálogos de los personajes, se pudo recuperar la riqueza del lenguaje narrativo de las obras originales. Ejemplos de éstas películas serían Dracula(1931), de Tod Browning,Frankenstein(1931), de James Whale, y The Mummy(1932), de Karl Freund.
Un género que estaba destinado a terminar gracias al cine sonoro sería el emblemático slapstick. Como las películas ya no dependían únicamente de lo visual, era de esperarse que naciera la comedia sonora. A Buster Keaton y casi toda su generación, les tocó ponerse a un lado ante los hermanos Marx (The Cocoanuts[1929], Monkey Business[1931]), W.C. Fields( The Golf Specialist[1930], The Dentist[1932]), y Frank Capra(It Happened One Night[1934], Mr Deeds Goes to Town[1936]) .[6]
Con la llegada de The Jazz Singer al cine, el musical como género cinematográfico iba a crecer tarde o temprano. Los siguientes musicales serían The Singing Fool(1928), de Al Jolson, The Broadway Melody(1929), de Harry Beaumont, y The Love Parade(1929), de Ernst Lubitsch, entre otros. [7] [8] El actor/bailarín Fred Astaire también tuvo su parte en este desarrollo del musical, al ser Director de Coreografía en musicales como The Gay Divorcee(1934), Roberta(1935), Top Hat(1935), y Swing Time(1936). [9] Este género se convertiría en uno de los exponentes principales de la cultura estadounidense, como lo podemos ver en clásicos como My Fair Lady (1964) o The Sound of Music(1965).
Diction Coach: [giving Lina diction lessons] Repeat after me - Tah, Tey, Tee, Toe, Too.
Lina Lamont: Tah, Tey, Tye, Tow, Tyo.
Diction Coach: No, no, no Miss Lamont, Round tones, round tones. Now, let me hear you read your line.
Lina Lamont: And I cayn’t stand’im.
Diction Coach: And I can’t stand him.
Lina Lamont: And I cayn’t stand’im.
Diction Coach: Can’t.
Lina Lamont: Cayn’t.
Diction Coach: Caaaan’t
Lina Lamont: Cayyyyn’t-Singin’ in the Rain(1952)[10]
[1]Motion Pictures, Encyclopedia Britannica, No. 24 Pags 380
[2] Entrevista con Orson Welles, Versión Blu-Ray de The General, 2009
[3] Biografía de Buster Keaton, http://www.buster-keaton.com/#bioFecha de Acceso 22/05/10
[4] Motion Pictures, Encyclopedia Britannica, No. 24 Pags 382
[5] Motion Pictures, Encyclopedia Britannica, No. 24 Pags 383
[6] Motion Pictures, Encyclopedia Britannica, No. 24 Pags 384
[7] History of Musical Film 1927-30: Hollywood Learns To Sing by John Kenrick http://www.musicals101.com/1927-30film.htm Fecha de Acceso 22/05/10
[8] History of Musical Film 1927-30: Part II by John Kenrickhttp://www.musicals101.com/1927-30film2.htm Fecha de Acceso 22/05/10
[9] Motion Pictures, Encyclopedia Britannica, No. 24 Pags 384
[10] Cita de Singin’in the Rainhttp://www.imdb.com/title/tt0045152/quotes